🔬 Un nuevo estudio publicado el 11 de junio en Science halló que algunas personas de Oceanía conservan miles de variantes genéticas heredadas de los denisovanos que aún funcionan en su sistema inmune. El equipo identificó 3 127 variantes activas y creó el mayor mapa de ADN denisovano heredado hasta ahora.
Los investigadores secuenciaron genomas de 177 oceánicos de 12 poblaciones y los compararon con 1 284 genomas publicados de poblaciones de todo el mundo. Luego contrastaron esos segmentos con el genoma denisovano conocido y tres genomas neandertales.
El catálogo reunió tres veces más secuencias genéticas denisovanas heredadas que las conocidas antes, y más del 70 % fueron únicas de oceánicos. En Papua Nueva Guinea, algunas personas llevan hasta 5 % de ADN denisovano, frente a cerca de 0,1 % en asiáticos orientales actuales, según el artículo.
Los experimentos mostraron que algunas variantes pueden encender o apagar genes del sistema inmune. Las funciones exactas variaron entre poblaciones, y muchos genes también afectan el desarrollo óseo, el metabolismo o la fertilidad, así que los autores no saben por qué la selección natural actuó sobre ellos.
✅ El trabajo sugiere que antiguos cruces con denisovanos siguen influyendo en la biología de personas vivas, sobre todo en Oceanía. También subraya una brecha: estas poblaciones siguen poco representadas en bases genómicas. El límite central es claro: el estudio detecta variantes activas, pero no explica con certeza qué ventaja dieron ni qué funciones inmunes fueron clave.


