🔬 Un estudio de una tumba de Letonia sugiere que seis personas murieron durante un mismo episodio violento del siglo IX. El ADN reveló un padre, su hijo y otro pariente entre los muertos. Tres hombres sufrieron heridas mortales con objetos cortantes; un ataque vikingo sigue siendo una hipótesis.
El equipo, que incluye a Elīna Pētersone-Gordina, Universidad de Letonia, estudió los restos de cuatro hombres, un niño y una niña. La tumba está en el cementerio de Čunkāni-Dreņģeri, cerca del golfo de Riga. El carbono radiactivo sitúa el entierro en la segunda mitad del siglo IX. El estudio fue publicado en Journal of Archaeological Science: Reports.
Además del padre y su hijo, el ADN identificó un pariente de tercer grado, quizá un primo hermano o tío abuelo. Los otros dos hombres no tenían parentesco con ellos; podrían haber pertenecido a la misma comunidad o al mismo hogar ampliado. Los investigadores no lograron extraer ADN antiguo de la niña. El equipo atribuye el grupo a los semigalianos, un pueblo local de ascendencia báltica.
Los huesos muestran cortes defensivos en el antebrazo y la mano de un hombre. Otro sufrió un golpe que le destrozó la mandíbula, y un tercero quedó casi decapitado. Pese a esas heridas, cada cuerpo fue colocado con cuidado y acompañado de objetos funerarios tradicionales. La niña tenía la cabeza hacia el noroeste; los varones, alineados a su lado, hacia el sureste, según las costumbres locales.
✅ La tumba permite explorar cómo una comunidad enterró juntos a parientes y personas sin vínculos familiares conocidos tras un posible episodio violento. Los restos no permiten identificar a los atacantes: pudo ser una incursión vikinga o una batalla con una comunidad vecina. Tampoco se conoce la causa de muerte del cuarto hombre ni de los dos niños.



