🔬 Dos estudios publicados en Nature analizaron más de 4 700 genomas humanos antiguos. El equipo de Hugh McColl (Universidad de Copenhague) rastreó migraciones compatibles con la expansión de las lenguas germánicas. Los datos podrían explicar parte del reparto actual de los hablantes germánicos y celtas.
El equipo combinó más de 700 genomas recién secuenciados con datos publicados de más de 4 000 humanos antiguos. Detectó un grupo que llegó a Suecia hace unos 4 000 años, quizá desde regiones bálticas. Su ascendencia aparecía en el sur de Escandinavia y el norte de Alemania hace unos 3 000 años.
Unos 1 000 años después, esa ascendencia se extendió por Europa central, meridional y occidental, incluidas las islas británicas. También estaba presente en individuos anglosajones de Gran Bretaña, hablantes de un precursor germánico del inglés antiguo. El estudio halló además un retorno desde la actual Alemania hacia Escandinavia, coincidente con el surgimiento del nórdico antiguo.
Las lenguas celtas dominaban muchas regiones donde luego avanzaron las germánicas. Su origen sigue en debate: algunos modelos lo sitúan en la zona atlántica; otros, más al este, dentro de Europa.
✅ Los datos apuntan a migraciones que ayudan a explicar parte del mapa actual de estas lenguas. Guus Kroonen (Universidad de Leiden) señala el límite: puedes adoptar otra lengua sin que cambien tus genes.



