🔬 Un análisis de más de 500 genomas humanos actuales detectó huellas de dos linajes humanos extinguidos aún no identificados. El equipo de Priya Moorjani, de UC Berkeley, estima que uno dejó ADN en todas las poblaciones actuales y que el otro llegó a personas de Oceanía a través de los denisovanos.
El método reconstruyó árboles familiares para cada zona del genoma y buscó fragmentos cuyo ancestro común quedaba muy lejos de la línea humana moderna. A diferencia de otros enfoques, no necesita ADN de fósiles. En pruebas, recuperó señales de neandertales y denisovanos ya conocidas.
El primer linaje fantasma habría intercambiado genes con humanos modernos en África hace más de 50 000 años, antes de la migración más reciente fuera de África. Sus fragmentos forman entre el 0,5 % y el 1 % del genoma humano actual. Los autores calculan que se separó de nuestra línea hace unos 800 000 años; proponen a Homo heidelbergensis como posible candidato.
También hallaron en personas de Oceanía una señal mucho más antigua: cerca del 0,002 % de sus genomas. Aparece dentro de regiones de ADN denisovano, por lo que el equipo sugiere que pasó de un linaje separado hace unos 1,8 millones de años a los denisovanos y luego a humanos modernos. Homo erectus es un posible origen, pero aún hay poco material genético analizado de esa especie.
✅ El estudio sugiere que los genomas de personas vivas pueden conservar rastros de poblaciones extinguidas incluso cuando faltan fósiles con ADN. Pero no identifica de forma directa a esos linajes: H. heidelbergensis y H. erectus son candidatos propuestos, no identificaciones confirmadas.

