El experimento BESIII, en China, presentó indicios sólidos de que X(2370), una partícula detectada en 2011, es sobre todo un glueball: un grupo de gluones. Tras analizar casi diez mil millones de desintegraciones de mesones J/ψ durante 13 años, el equipo midió una propiedad cuántica compatible con el glueball más ligero predicho.
Los gluones son partículas elementales que unen los quarks para formar protones y neutrones, y los mantienen dentro del núcleo atómico. La cromodinámica cuántica predice que los gluones pueden interactuar entre sí; un glueball sería un conjunto de esas partículas portadoras de fuerza.
X(2370) levantó sospechas por dos señales: su masa coincidía con la de un tipo concreto de glueball predicho y apareció cuando se desintegró un mesón J/ψ. En 2024, la colaboración estableció que su paridad de espín es 0−+, la de una partícula pseudoscalar, también acorde con el glueball más ligero.
✅ Si se confirma, el resultado daría una prueba directa de que los gluones interactúan consigo mismos y podría ayudar a entender el origen de la masa de los protones. No existe una señal única decisiva: otras partículas pueden compartir rasgos parecidos, y especialistas consultados basan su valoración en el conjunto de datos acumulados.


