🔬 NASA publicó una nueva imagen del James Webb que muestra protoestrellas en la región FS Tau, a unos 450 años luz. La escena importa porque deja ver, con luz infrarroja, cómo estrellas jóvenes salen de la nube molecular donde nacieron y alteran el gas y el polvo cercanos.
Las protoestrellas nacen cuando zonas de grandes nubes moleculares se enfrían, forman grumos y colapsan por su propia gravedad. Siguen reuniendo material hasta tener masa suficiente para encender la fusión de hidrógeno en helio en sus núcleos, el rasgo que define a una estrella de secuencia principal.
FS Tau ya era un blanco usado por astrónomos para estudiar cómo evolucionan estrellas de baja masa. El Webb pudo mirar a través de nubes gruesas de gas y polvo, y mostró detalles que ayudan a estudiar cómo la radiación y los chorros de material de estas estrellas afectan su entorno.
La imagen revela huecos entre los chorros, un dato que respalda la idea de que las protoestrellas no acumulan materia de forma continua, sino por episodios separados por pausas. Las crestas azules señalan gas empujado por esos chorros; allí el material queda más denso y refleja luz de protoestrellas cercanas.
✅ Esta imagen ayuda a conectar el nacimiento estelar con cambios visibles en la nube que rodea a FS Tau. El límite: el artículo presenta una imagen y su lectura astronómica, pero no reporta nuevas medidas numéricas ni un paper asociado.



