🔬 El satélite espía estadounidense USA 32 se fragmentó el 13 de septiembre a unos 775 kilómetros sobre la Tierra. Space-Track anunció el suceso, confirmado también por la empresa de rastreo s2a systems. Sus restos podrían amenazar otras naves en una zona que albergaría al menos 200 satélites.
La Oficina Nacional de Reconocimiento de Estados Unidos lanzó USA 32, también llamado Farrah III, en 1988 para interceptar señales soviéticas. El aparato habría dejado de funcionar hace décadas. Hasta el 28 de septiembre, los expertos desconocían qué lo rompió y cuántos fragmentos produjo. Una simulación de Spaceweather.com sugiere que los restos pudieron formar un anillo alrededor de la Tierra en 24 horas.
Entre las posibles causas figuran el impacto de una roca espacial y el deterioro tras 38 años en órbita. Según Spaceweather.com, una batería o un tanque presurizado podrían haberse roto tras tantos ciclos de calor y frío. Ninguna hipótesis está confirmada. Identificar los fragmentos y reconstruir sus trayectorias podría ayudar a esclarecer lo ocurrido, pero ese trabajo podría tardar meses o años.
La zona ya contiene restos del choque entre dos satélites en 2009. Por ahora, el incidente no ha causado problemas conocidos. La Estación Espacial Internacional y Tiangong están fuera del alcance de estos restos, aunque estos podrían descender con el tiempo.
✅ Rastrear los fragmentos ayudará a evaluar el riesgo para otras naves y la posible necesidad de maniobras para esquivarlos. El límite es clave: sin conocer cuántos restos hay ni sus trayectorias, aún no puede precisarse la amenaza.



