🔬 Un nuevo análisis de datos del rover Spirit de la NASA detectó hematita cristalina y magnetita alterada en suelos de 32 sitios del cráter Gusev. El equipo de Edith Cowan University sugiere que esas huellas, antes débiles en mediciones aisladas, apuntan a agua líquida más extendida en el antiguo Marte.
El equipo reunió cientos de mediciones tomadas por Spirit entre 2004 y 2010 en suelos no alterados. Al sumar miles de espectros de la misión, distinguieron del ruido la señal de hematita cristalina, que análisis previos habían dado por ausente en el lugar de aterrizaje.
También hallaron magnetita alterada, una señal de que minerales volcánicos del suelo cambiaron con el tiempo. La hematita puede surgir por actividad volcánica o hidrotermal, pero los autores la consideran compatible con la interacción entre roca y agua líquida. El estudio se publicó el 26 de junio en Interactions.
✅ Si polvos y suelos parecidos cubren buena parte de Marte, el resultado podría ampliar el alcance de los procesos ligados al agua. El límite es claro: los datos proceden de 32 sitios de un solo cráter; extender la conclusión al planeta sigue siendo una inferencia.



