🔬 El 6 de noviembre de 1572, el astrónomo alemán Wolfgang Schulër observó a simple vista una supernova en Casiopea, tan brillante como Venus. Tycho Brahe documentó sus cambios de brillo en detalle. Aquella supuesta «nueva estrella» aportó datos contra la idea entonces dominante de que las estrellas nunca cambiaban.
La supernova pudo verse de día durante unas dos semanas y permaneció visible a simple vista durante 16 meses. Brahe, astrónomo danés, reunió sus registros en De Stella Nova, un libro dedicado a esa «nueva estrella». El objeto acabaría siendo conocido como la estrella de Tycho.
Los astrónomos la clasificaron como supernova en la década de 1940. Hoy la conocen como SN 1572 o supernova de Tycho, de tipo Ia. En este tipo de estallido, una enana blanca toma material de su compañera en un sistema de dos estrellas y después explota.
✅ El episodio ayudó a cuestionar la idea de un cielo inmutable; los registros de Brahe permiten reconocer su firma de tipo Ia. Aunque el descubrimiento suele atribuirse a Brahe, Schulër pudo ser el primero en verla.



