🔬 Un equipo de la Universidad Northwestern recuperó al exoplaneta 51 Eridani b en imágenes del telescopio James Webb donde quedaba oculto. Su método, FLIP, usa una réplica digital del telescopio para restar el brillo de la estrella. La técnica podría ayudar a encontrar planetas que pasan inadvertidos en datos ya obtenidos.
51 Eridani b, descubierto en 2015, tiene unas 11 veces la masa de Júpiter y está a 97 años luz. El coronógrafo bloquea parte de la luz estelar, pero deja un resplandor que puede ocultar planetas. Las pequeñas vibraciones del telescopio dispersan esa luz y dificultan eliminarla.
FLIP simula cómo viaja la luz por los espejos hasta los detectores. El equipo ajusta esa réplica a millones de pequeñas imperfecciones del telescopio y la compara con las imágenes reales. Después resta el resplandor simulado de los datos originales.
El equipo probó FLIP en tres sistemas: HIP 65426 y 51 Eridani, con planetas conocidos, y TYC 5899, sin planetas conocidos. Al detectar planetas débiles, rindió entre 2 y 15 veces mejor que los métodos habituales. Así recuperó a 51 Eridani b en datos tomados dos años antes. El trabajo se publicó el 4 de noviembre en Nature.
✅ FLIP podría ayudar a encontrar exoplanetas ocultos en archivos de observaciones y apoyar futuros telescopios. La prueba abarcó tres sistemas y el planeta recuperado ya se conocía desde 2015.



