🔬 Dos equipos que analizaron datos de la sonda LRO de la NASA describen el cráter lunar McGetchin, de 222 metros de diámetro. Las imágenes y medidas anteriores y posteriores al impacto permiten estudiar cómo cambió el terreno. Sus efectos incluyen una zona nocturna más fría de unos 7 kilómetros de ancho.
El impacto ocurrió entre el 11 de abril y el 22 de mayo de 2024; los investigadores descubrieron el cráter en 2025. Tiene unos 43 metros de profundidad y es el mayor cráter recién formado identificado por LRO. Según la NASA, también es el mayor de este tipo encontrado en el sistema solar. Los dos estudios se publicaron el 16 de septiembre en Science Advances.
El equipo de Mark Robinson, de Intuitive Machines, describe el cráter y el material expulsado sobre el terreno. Otro equipo analizó los datos del instrumento Diviner: durante la noche lunar, la zona fría registra entre 8 y 9 kelvins menos que su entorno. Los autores proponen que el impacto removió y descompactó el suelo lunar, o regolito. Esa capa más suelta retendría menos calor.
Los científicos estiman que un impacto capaz de abrir un cráter de este tamaño ocurre en la Luna una vez por siglo. McGetchin conserva rasgos recientes que otros cráteres han perdido con el tiempo. Además, está en el límite entre una llanura oscura cubierta de basalto y tierras altas más claras. Esto permite comparar los efectos del mismo impacto en dos terrenos distintos.
✅ Estudiar este suelo alterado podría ayudar a prever cómo interactuarán con él futuros vehículos y módulos de alunizaje. El límite está en el detalle: desde la órbita no pueden resolverse todos los cambios de textura ni del material expulsado. Harían falta medidas desde la superficie para relacionar esos rasgos pequeños con los mapas orbitales.



