El observatorio Neil Gehrels Swift de la NASA volvió a observar el universo el 26 de agosto, tras meses en modo de bajo arrastre. Reactivó dos instrumentos, pero el intento de elevar su órbita fracasó y NASA prevé que alcance una altitud crítica en uno o dos meses.
Los controladores encendieron el Telescopio de Rayos X y el Telescopio Ultravioleta/Óptico. El detector de estallidos sigue apagado desde abril para ahorrar energía; el equipo espera retomar sus datos en las próximas semanas.
Swift se lanzó en 2004 para estudiar estallidos de rayos gamma. No puede contrarrestar el arrastre atmosférico con propulsión propia. La mayor actividad solar expandió la atmósfera superior y aceleró la caída de su órbita.
✅ Swift aún puede detectar eventos breves y avisar a otros observatorios para que los sigan. Pero su futuro es corto: sin el impulso orbital previsto, NASA espera que llegue al umbral de 300 km en uno o dos meses y que reingrese más tarde este año.



