🔬 El telescopio espacial Swift de la NASA reingresó sin control en la atmósfera tras fallar una misión privada de rescate. El observatorio llevaba 22 años en órbita y había registrado más de 2 000 estallidos de rayos gamma. Su caída cierra una misión diseñada para durar dos años.
Swift reingresó el 4 de noviembre a las 12:39 GMT sobre el norte de Sumatra. Así lo indicó Jonathan McDowell, quien citó datos de la Fuerza Espacial estadounidense. El observatorio pesaba 1 450 kilogramos y carecía de propulsores para contrarrestar el arrastre de la atmósfera. Ese efecto reducía su órbita y se aceleraba conforme descendía.
La NASA lanzó Swift en noviembre de 2004 para estudiar estallidos de rayos gamma, las explosiones más potentes del universo. Podía detectar uno, avisar a otros observatorios y orientar sus telescopios hacia él en cerca de un minuto, antes de que su resplandor desapareciera. También observó más de 1 400 supernovas, además de agujeros negros, asteroides y cometas. Realizó su última observación científica el 20 de octubre.
En septiembre de 2025, la NASA adjudicó a Katalyst Space un contrato de 30 millones de dólares para elevar la órbita de Swift. La empresa lanzó la nave robótica LINK el 3 de julio, con el objetivo de capturarlo en agosto. Los fallos en sus propulsores y en las ruedas que mantenían su orientación frustraron el encuentro. LINK reingresó en la atmósfera el 25 de septiembre.
✅ Swift aportó más de dos décadas de datos sobre fenómenos que cambian con rapidez. Prolongar su trabajo exigía elevar su órbita con otra nave: el observatorio carecía de propulsores propios y el rescate falló.



