🔬 La NASA ha encendido los dos instrumentos del telescopio espacial Nancy Grace Roman durante su viaje hacia L2. Las primeras lecturas muestran que sus componentes responden según lo previsto. Estas pruebas preparan al observatorio para estudiar la energía oscura y detectar la tenue luz de planetas alrededor de otras estrellas.
Su cámara infrarroja, WFI, tiene 300 megapíxeles y 18 detectores para captar grandes regiones del cielo y cartografiar la materia del universo. El equipo dedicó unos diez días a retirar humedad y contaminantes antes de activar los detectores. El 11 de septiembre apagó el calentador para enfriar el instrumento hasta unos −143 °C, temperatura que permitió encenderlos. Después siguieron enfriándose hacia los −183 °C previstos para operar. El 13 de septiembre, el equipo confirmó que los componentes de enfoque funcionaban según lo esperado.
El coronógrafo también superó sus primeras pruebas: los operadores de Caltech/IPAC verificaron el control remoto de sus sistemas electrónicos y mecánicos. Este instrumento usa espejos, máscaras y sensores para bloquear la luz estelar y distinguir la luz mucho más débil de sus planetas. Las pruebas incluyeron calentarlo hasta 22 °C para reproducir condiciones de ensayo en tierra. Ahora mantendrá sus detectores calientes durante un proceso de limpieza de 30 días, con controles y ajustes menores.
Roman despegó el 30 de agosto y sigue rumbo al punto de Lagrange L2. La NASA prevé publicar sus primeras imágenes científicas a comienzos de 2027. Según el artículo, el lanzamiento preciso y el ahorro de combustible durante los primeros ajustes de trayectoria podrían permitirle operar durante 22 años.
✅ Estas pruebas permiten comprobar que los instrumentos responden desde el espacio antes de empezar su trabajo científico. Ambos siguen en fase de pruebas y ajustes: las lecturas iniciales normales todavía no son resultados sobre el universo.



