🔬 El equipo de la NASA activó la cámara infrarroja de 300 megapíxeles del telescopio espacial Nancy Grace Roman y probó su coronógrafo. Ambos instrumentos superaron las pruebas iniciales descritas por la misión. Son pasos previos a explorar grandes áreas del cielo y obtener imágenes de planetas alrededor de otras estrellas.
Cada imagen del instrumento de campo amplio, WFI, abarcará una región del cielo mayor que la Luna llena, con nitidez comparable al Hubble. Sus mapas ayudarán a estudiar planetas fuera del sistema solar, la energía oscura y cómo se distribuye la materia en el cosmos.
Antes del encendido, el equipo mantuvo los detectores durante diez días a −65 °C para eliminar humedad y contaminantes. El 11 de septiembre apagó el calentador y dejó enfriar el WFI hasta −143 °C para activar sus 18 detectores infrarrojos. Después comprobó el envío de datos de prueba, la rueda de filtros y otras ópticas, y el mecanismo de enfoque. Todo funcionó según lo previsto mientras los detectores seguían enfriándose hacia unos −183 °C.
El coronógrafo bloqueará el brillo de las estrellas para captar la tenue luz que reflejan los planetas que las orbitan. El equipo de Caltech/IPAC comprobó que podía comunicarse con todos sus componentes y que el control térmico funcionaba como se esperaba. Tras esas pruebas, comenzó un periodo de 30 días para eliminar contaminantes, con pausas para otros ajustes iniciales.
✅ Estas pruebas acercan a Roman a sus futuros estudios del cosmos y a ensayar tecnologías para fotografiar planetas alrededor de otras estrellas. Aún quedan meses de ajustes y pruebas durante su viaje hacia L2: son avances operativos, sin resultados científicos nuevos en este anuncio. La misión mantiene el objetivo de publicar sus primeras imágenes científicas a comienzos de 2027.



