🔬 El 4 de agosto de 2007, la NASA lanzó Phoenix Mars Lander rumbo a Marte desde Florida. Tras casi diez meses de viaje, el módulo aterrizó en las llanuras árticas de Vastitas Borealis, donde confirmó hielo bajo la superficie y estudió entornos que podían ser aptos para vida microbiana.
Phoenix nació a partir del Mars Surveyor 2001, cancelado tras la pérdida del Mars Polar Lander en 1999. La NASA reutilizó el diseño, mejoró sus instrumentos y le dio un nombre que aludía a ese «renacer de las cenizas».
En Marte, su brazo robótico excavó el suelo ártico y confirmó el hielo subsuperficial. También detectó perclorato, una sustancia oxidante que puede alimentar a algunos microbios y resultar tóxica para otros. La sonda halló además lo que parecían pequeños glóbulos de agua líquida.
✅ Phoenix mostró que el subsuelo marciano ártico guardaba hielo y compuestos relevantes para buscar vida. Su misión terminó en noviembre de 2008, tras durar dos meses más de lo previsto; imágenes orbitales sugirieron que el hielo dañó uno de sus paneles solares.



