🔬 NASA lanzará el 30 de junio la misión Swift Boost para evitar que el observatorio Neil Gehrels Swift caiga en la atmósfera terrestre. Un satélite privado llamado LINK, construido por Katalyst Space Technologies, despegará en un cohete Pegasus XL y tratará de remolcar a Swift hacia una órbita estable.
El lanzamiento está previsto a las 6:23 a. m. EDT desde el atolón Kwajalein, en las Islas Marshall. El cohete Pegasus XL viajará sujeto al avión L-1011 Stargazer de Northrop Grumman; a unos 12 000 metros, el avión lo soltará y, cinco segundos después, el cohete encenderá su motor para subir a órbita.
Swift fue lanzado en noviembre de 2004 para estudiar estallidos de rayos gamma y otros eventos de alta energía. Tras más de 20 años, sigue aportando valor científico, pero su órbita ha bajado a una zona donde la actividad solar reciente aumentó el arrastre atmosférico. El telescopio no fue diseñado para recibir servicio ni tiene propulsores para elevarse por sí mismo.
LINK pasará dos o tres semanas observando a Swift para elegir dónde sujetarlo. Luego usará tres brazos robóticos para capturarlo y propulsores iónicos suaves para elevar la órbita durante varios meses. NASA pagó $30 millones por la misión, seleccionada en septiembre de 2025, y busca devolver Swift a unos 600 km de altitud.
✅ Si funciona, la misión alargará por varios años la vida científica de Swift y probará una capacidad útil para atender satélites que no fueron diseñados para recibir ayuda. El límite es claro: LINK aún debe capturar un observatorio no preparado para ello, y Swift solo seguirá activo si sus sistemas continúan operando como fueron diseñados.



