🔬 Pulsar Fusion ha probado plasma en un prototipo de motor; Princeton y Helicity Space también desarrollan motores de fusión. Estos proyectos podrían acortar los viajes por el sistema solar al sostener el empuje durante meses. Aún deben superar grandes retos de temperatura, tamaño y control del plasma.
En marzo, Pulsar Fusion convirtió gas criptón en plasma durante una prueba breve de su motor Sunbird en Bletchley, Reino Unido. El ensayo mostró cómo un campo electromagnético podía mantener el plasma donde el equipo quería. No fue una prueba de fusión nuclear: el siguiente reto es calentarlo hasta acercarse a las temperaturas necesarias. La empresa espera probar sus motores en órbita en 2027.
Samuel Cohen, de la Universidad de Princeton, trabaja con su equipo en otro prototipo cuyo plasma alcanza 10 millones de grados Celsius. Según Cohen, fusionar deuterio y helio-3 exige llegar a unos 1 000 millones de grados Celsius. El investigador afirma que su equipo ha medido un empuje diminuto con el plasma actual. Estima que, con apoyo suficiente, podrían tener un sistema funcional en 10–20 años.
Helicity Space apuesta por pulsos de plasma y prevé lanzar su sistema durante la década de 2030. Su meta para esos años es obtener más energía de la que introduce en sus motores. La promesa común es mantener el empuje durante meses, frente a los minutos habituales de los motores químicos. Pulsar calcula que su diseño podría reducir a la mitad un viaje a Marte de nueve meses, si logra funcionar como espera.
✅ Los motores de fusión podrían acortar viajes y dejar más peso disponible para equipos al necesitar menos combustible. Pero los calendarios son metas de sus promotores: aún falta estabilizar el plasma, proteger las paredes y hacer sistemas que quepan en una nave.



