🔬 El 13 de octubre de 1773, Charles Messier, del Observatorio de la Marina de París, descubrió la galaxia del Remolino. La registró como M51 entre objetos que podían confundirse con cometas, sin reconocer que era una galaxia. Su historia muestra cómo cambió la forma de interpretar aquel punto borroso.
M51 fue el objeto número 51 de su catálogo de cuerpos que no eran cometas. Parecían manchas difusas, pero no se movían como ellos. En 1758, mientras estudiaba un cometa, encontró el primero: M1, la nebulosa del Cangrejo. El catálogo ayudaba a otros astrónomos a evitar esas confusiones.
Messier no pudo distinguir la espiral. Setenta y dos años después, William Parsons reconoció esa forma, aunque pensó que era una nebulosa espiral. Más tarde, Edwin Hubble estableció que M51 y otros objetos semejantes eran galaxias.
La galaxia del Remolino está a unos 31 millones de años luz de la Tierra. Las imágenes del telescopio espacial Hubble muestran su llamativa espiral. Tiene una magnitud de 8,4 y puede observarse con un telescopio pequeño, con mayor facilidad durante mayo, según NASA.
✅ M51 permite seguir el salto desde una mancha que confundía a los cazadores de cometas hasta una galaxia espiral. Su vecina NGC 5195 podría haber atravesado su disco hace unos 500 millones de años. Los científicos del telescopio Spitzer sospechan que ese encuentro moldeó la espiral y favoreció el nacimiento de estrellas; sigue siendo una hipótesis.



