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Espacio: Los «puntos rojos» apuntan a agujeros negros

Astrónomos que usan el telescopio espacial James Webb estudiaron GLIMPSE-17775, uno de los misteriosos «puntos rojos» del universo temprano. Según el equipo…

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10 de junio de 2026
Espacio: Los «puntos rojos» apuntan a agujeros negros

🔬 Astrónomos que usan el telescopio espacial James Webb estudiaron GLIMPSE-17775, uno de los misteriosos «puntos rojos» del universo temprano. Según el equipo, su espectro reúne varias pistas de que podría ser una «estrella de agujero negro»: un agujero negro supermasivo en crecimiento, envuelto por gas denso.

Los «puntos rojos» empezaron a aparecer en datos del JWST desde el verano de 2022. Surgen en gran número unos 600 millones de años después del Big Bang y parecen desaparecer antes de que el universo llegue a 2 000 millones de años. Una idea propone que crecen durante brotes intensos y breves, o que el agujero negro central despeja el gas y el polvo que lo ocultaban.

GLIMPSE-17775 se ve cuando el universo tenía 1 800 millones de años. El JWST lo captó al observar el cúmulo Abell S1063, que actúa como lente gravitacional y amplificó su luz: unas 30 horas de observación rindieron casi como 80. El equipo describe este registro como el espectro más profundo obtenido hasta ahora de un «punto rojo».

Las pistas incluyen emisiones que no encajan con una nube de gas en rotación, señales de dispersión de electrones, fluorescencia, radiación absorbida por helio y líneas de hierro que el equipo llamó un «bosque de hierro». Para los autores, todo eso encaja con una fuente de alta energía cubierta por una envoltura densa de gas.

✅ El resultado refuerza la idea de que algunos «puntos rojos» pueden ser agujeros negros supermasivos que crecen ocultos por gas. El límite clave es que el propio equipo aún habla de pistas: GLIMPSE-17775 no muestra con fuerza una señal típica llamada ruptura de Balmer, y Kokorev reconoce que hay otras teorías. Quizá falte «un año o dos» para saber qué alimenta estas fuentes.


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