🔬 Un equipo del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC) detectó cambios opuestos en los anillos de Chariklo con el telescopio James Webb. El anillo interior aparece más opaco; el exterior, menos. El hallazgo cuestiona la idea de que los anillos de estos pequeños cuerpos permanecen estables.
Chariklo mide unos 250 kilómetros de diámetro y orbita entre Saturno y Urano. El equipo de Pablo Santos-Sanz, del IAA-CSIC, comenzó a observarlo con Webb en octubre de 2022. Usó ocultaciones estelares: midió cuánto disminuía la luz de una estrella cuando Chariklo y sus anillos pasaban por delante.
Los investigadores compararon los datos de Webb con otras ocultaciones registradas durante la última década. Así detectaron que los dos anillos habían cambiado en sentidos opuestos. El trabajo, publicado en Science Advances, sugiere que estos sistemas tienen una física más compleja de lo que se pensaba.
Para captar el paso, el equipo necesitó conocer con gran precisión las órbitas de Chariklo y Webb y la posición estelar. La misión Gaia aportó este último dato. Chariklo se movía a unos 2,5 kilómetros por segundo respecto al telescopio; esa velocidad, baja para el sistema solar, permitió distinguir más detalles.
✅ Estos cambios obligan a revisar cómo se forman y evolucionan los anillos de cuerpos pequeños, y qué los mantiene estables. La causa sigue sin conocerse. Incluso Webb necesita estudiar Chariklo mediante ocultaciones: el objeto es demasiado pequeño y lejano para obtener imágenes directas.



