🔬 LINK, la nave privada que debía elevar el telescopio Swift de NASA antes de su reentrada, ha reducido su giro anómalo de 9 a 1,47 grados por segundo. Katalyst Space Technologies prepara actualizaciones de software para recuperar la estabilidad y tratar de alcanzar al observatorio antes de octubre.
LINK despegó el 3 de julio para reunirse con Swift y elevar su órbita. El telescopio, lanzado en 2004 para estudiar estallidos de rayos gamma, no tiene propulsores propios. Sigue funcionando, pero su descenso se acelera cuanto más atmósfera encuentra.
Unas tres semanas tras el lanzamiento, LINK empezó a girar a un ritmo inesperado. El fallo provocó cortes de comunicación y reinició su plataforma; además, dejaron de funcionar dos de sus tres ruedas de reacción. El equipo redujo el giro con encendidos de uno de los propulsores eléctricos y planea cargar controladores de actitud nuevos para alinear su órbita con la de Swift.
✅ NASA sitúa el punto de no retorno de Swift en unos 300 km de altura, que el telescopio podría alcanzar en octubre. La cita prevista para inicios de agosto ya no se cumplirá, y dos ruedas de reacción siguen fuera de servicio: falta comprobar si el nuevo software permite a LINK maniobrar hacia Swift.



