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Espacio: la nave que iba a rescatar un satélite necesita rescate

La nave LINK, construida por Katalyst Space Technologies, salió al espacio el 3 de julio para elevar la órbita del observatorio Swift de la NASA. Pocas…

2 min de lectura
29 de julio de 2026
Espacio: la nave que iba a rescatar un satélite necesita rescate

🔬 La nave LINK, construida por Katalyst Space Technologies, salió al espacio el 3 de julio para elevar la órbita del observatorio Swift de la NASA. Pocas semanas después gira sin control: dos de sus tres ruedas de reacción no funcionan y su sistema de gas frío ha perdido parte de sus capacidades, informó la NASA el 28 de julio.

La misión Swift Boost despegó en el último vuelo del Pegasus XL de Northrop Grumman, un cohete que se lanza desde un avión, rumbo a la órbita baja terrestre. El plan era acercarse al observatorio, estudiarlo de cerca y sujetarlo con tres brazos robóticos. Después, LINK usaría sus propios propulsores para subir a Swift más arriba. La órbita del telescopio lleva años cayendo y él solo no puede corregirla.

Ahora el giro deja el contacto con la Tierra a intervalos. El resto de la nave sigue en buen estado, según la agencia. Los equipos intentarán frenar el giro con el sistema de propulsión eléctrica; si lo consiguen, la NASA y Katalyst evaluarán si el encuentro con Swift puede seguir adelante. Hay algo de ironía en el fallo: en 2022, una rueda de reacción del propio Swift alteró sus movimientos y obligó a ponerlo en modo seguro.

Swift, con nombre oficial Neil Gehrels Swift Observatory, llegó al espacio en 2004 y costó 250 millones de dólares. El rescate costó a la NASA 30 millones. En 22 años, el telescopio ha rastreado el cielo en busca de estallidos de rayos gamma, entre los sucesos más energéticos del universo. En 2022 captó uno apodado «BOAT» (brightest of all time): la explosión cósmica más potente vista hasta ese momento.

✅ Reparar un satélite en órbita sale mucho más barato que construir otro: 30 millones frente a los 250 que costó Swift. Pero el episodio enseña lo frágil que resulta todavía esa idea. El análisis del fallo es preliminar y nadie sabe aún si los equipos podrán frenar el giro ni si la cita con Swift ocurrirá.


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