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Espacio: la Expedición 75 estrena un microscopio en órbita

Jessica Meir, de la NASA, montó NEMO, el nuevo microscopio para biología, en el módulo Destiny de la Estación Espacial Internacional. Colocó dentro muestras…

3 min de lectura
10 de septiembre de 2026
Espacio: la Expedición 75 estrena un microscopio en órbita

🔬 Jessica Meir, de la NASA, montó NEMO, el nuevo microscopio para biología, en el módulo Destiny de la Estación Espacial Internacional. Colocó dentro muestras de tejido, instaló el equipo que vigila y regula el dióxido de carbono y comprobó que todo recibía energía y funcionaba. El jueves la tripulación también cuidó los trajes espaciales y filmó su día a bordo.

NEMO —Nikon Experimentation Microscope in Orbit— toma imágenes automáticas de células mientras crecen. Con ellas se estudia cómo influye la microgravedad en las enfermedades, en cómo se forman los tejidos y en la respuesta a los fármacos. Después Meir desconectó y guardó el equipo de física que había servido para hacer crecer cristales dentro de la Microgravity Science Glovebox de Destiny. Lo aprendido ahí podría ayudar a fabricar semiconductores, en la Tierra y fuera de ella.

En la esclusa Quest, Meir echó una mano a Anil Menon mientras él intercambiaba los equipos de radio entre dos trajes espaciales. Menon encendió el sistema y lo probó: revisó varias bandas de frecuencia y confirmó que los datos llegaban al control de la misión. Meir luego inspeccionó y guardó las amarras que se usaron en los cuatro paseos espaciales del 6 de agosto al 1 de septiembre.

Jack Hathaway, de la NASA, empezó su turno revisando los portátiles y su carga. Luego estibó material en una escotilla sobre el módulo Unity y colocó cubiertas protectoras en las ventanas. La segunda mitad del turno la dedicó a la fontanería orbital del módulo Tranquility. Sophie Adenot, de la ESA, grabó y narró varios recorridos por los módulos, en francés y en inglés, para mantener el interés de niños y adultos por el espacio.

En el segmento ruso, Pyotr Dubrov y Anna Kikina se turnaron para revisar y fotografiar las zonas de almacenaje de Zarya y Nauka. Dubrov además grabó a sus compañeros en plena faena. Kikina atendió el sistema de ventilación del módulo de servicio Zvezda. Andrey Fedyaev comprobó una tableta, sus cables y su batería, cambió los filtros de polvo de Nauka y cerró la jornada corriendo en la cinta de Zvezda.

✅ Nada de esto es un hallazgo científico: es el mantenimiento que sostiene los experimentos. Instalar NEMO abre la puerta a seguir células vivas en órbita sin que nadie esté delante del ocular. El límite es claro: la NASA solo informa de que el aparato ya funciona. Ningún dato, ninguna imagen y ningún resultado de esos estudios aparece todavía.


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