🔬 La Estación Espacial Internacional alberga en 2026 pruebas de ejercicio, cuidados médicos, robótica, salud y sistemas de naves que NASA vincula con futuras misiones a la Luna y Marte. Tras Artemis II en abril, estos experimentos buscan que las tripulaciones vivan y trabajen con seguridad lejos de la Tierra.
El dispositivo E4D permite varios ejercicios y simula distintos niveles de gravedad. NASA lo prueba porque, en microgravedad, los astronautas pierden entre 1 % y 1,5 % de densidad ósea cada mes. IVGEN Mini evalúa si el agua potable de la estación puede servir para producir fluidos intravenosos, cuya versión comercial dura unos 16 meses. TUSK estudia cómo la microgravedad afecta tareas robóticas que exigen movimientos precisos.
Los astronautas también aportan muestras, exámenes y escáneres. Venous Haemostasis analiza cambios en el flujo sanguíneo; CARDIOBREATH registra ritmo cardíaco, presión arterial, respiración y actividad durante ejercicio; y RelaxPro evalúa prácticas como la meditación para reducir estrés y mejorar el sueño. Otros trabajos prueban un dosímetro de fibra óptica, tanques para combustibles criogénicos y secuenciación de ADN para detectar organismos resistentes a antibióticos.
✅ Estas pruebas pueden ayudar a reducir masa, equipo y tiempo de trabajo en viajes lejanos, además de vigilar la salud de las tripulaciones. Pero varios proyectos siguen en fase de evaluación: el texto no presenta resultados finales ni confirma que sus sistemas estén listos para misiones a Marte. ⚕️ No es consejo médico.



