🔬 NASA usó el radiómetro de microondas de la nave Juno para mirar bajo la superficie de Ío, luna de Júpiter. El mapa muestra calor que emerge desde la corteza y dos zonas calientes claras, una ligada al complejo Zal Montes Patera, donde Juno vio un flujo de lava activo.
A diferencia de los instrumentos infrarrojos, que miden la temperatura de la superficie, los canales de microondas de menor frecuencia del MWR, 0,6 y 1,25 gigahercios, pueden penetrar entre 2 y 6 metros en la corteza. En el mapa, el rojo marca el calor más extremo y localizado.
La anomalía roja más marcada aparece en la parte superior izquierda, entre 60 y 120 grados de longitud oeste. Allí, las temperaturas bajo la superficie son 10 a 20 °C más cálidas que el entorno. Una segunda fuente grande de calor aparece cerca del ecuador, de 0 a 50 grados de longitud oeste.
Las zonas amarillas y verdes sirven de contraste. El amarillo representa temperaturas intermedias que se acercan a -123 °C cerca del ecuador. El verde, visible sobre todo hacia latitudes altas del norte, marca las zonas más frías, cerca de -183 °C junto al polo.
✅ Estos datos permiten ver calor interno en las decenas superiores de metros de la corteza de Ío, no solo en su superficie. El límite: es un mapa térmico de microondas y el texto no indica fechas de captura ni seguimiento temporal, así que no permite saber cómo cambian esas fuentes de calor con el tiempo.



