🔬 Un equipo de Caltech simuló el futuro de Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno cuando el Sol agote su combustible. Si nuestra estrella pierde masa en grandes paquetes de gas, sus órbitas podrían cruzarse y acabar en choques. El resultado sugiere revisar qué planetas esperamos encontrar alrededor de enanas blancas.
Dentro de unos 5 000 millones de años, el Sol crecerá hasta convertirse en una gigante roja. Después quedará un núcleo compacto: una enana blanca. Los modelos anteriores suponían que perdería sus capas externas de forma suave. Con ese supuesto, los cuatro planetas gigantes ampliarían sus órbitas y conservarían gran parte del aspecto actual del sistema exterior.
Konstantin Batygin y Jim Fuller, de Caltech, exploraron qué pasaría si el Sol expulsara gas a golpes. Cada paquete expulsado empuja a la estrella en sentido contrario, como el retroceso de un arma. El equipo realizó 672 simulaciones: comparó una pérdida suave con expulsiones por paquetes durante toda la fase de gigante roja o solo al final. También varió la masa de esos paquetes.
Los escenarios con expulsiones bruscas produjeron órbitas ovaladas, intercambios de posiciones y planetas arrojados fuera del sistema solar. En el 96 % de las simulaciones con los paquetes más pesados, los planetas chocaron y se destruyeron. En los casos extremos, los cambios ocurrieron durante la fase de gigante roja o antes de unos cientos de millones de años como enana blanca. El trabajo apareció el 21 de septiembre en The Astrophysical Journal Letters.
✅ Los resultados sugieren que alrededor de enanas blancas podrían ser menos comunes los sistemas parecidos a nuestros cuatro gigantes actuales. El límite está en los escenarios: el desenlace depende de cómo pierda masa el Sol. Con una pérdida suave, el sistema exterior conservó casi todos sus rasgos.



