🔬 Un equipo de la Universidad de Trieste detectó dos anillos de restos alrededor de la enana blanca J1328−1450, a 1 600 años luz. El hueco entre ambos sugiere que podrían sobrevivir dos cuerpos planetarios: una pista sobre lo que queda tras la muerte de una estrella como el Sol.
El equipo de Nicola Gentille Fusillo, de la Universidad de Trieste, estudió el sistema con el Very Large Telescope. Detectó calcio, oxígeno, magnesio y hierro en los restos, una mezcla similar a la de los planetas rocosos del sistema solar interior. Las diferencias entre los elementos de ambos anillos apuntan a restos de al menos dos planetas con composiciones distintas.
Los anillos son estables y están separados por un gran hueco. El equipo propone que dos cuerpos que escaparon de quedar destruidos por completo podrían explicar esa estructura. Uno no superaría el tamaño de un asteroide típico; el otro estaría entre Plutón y la Luna. El estudio se publicó el 26 de octubre en Nature Astronomy.
Las enanas blancas son los núcleos que dejan estrellas como el Sol tras agotar su hidrógeno y atravesar la fase de gigante roja. Durante esa fase, sus capas externas se hinchan y pueden engullir planetas. Según el artículo, el Sol alcanzará esa etapa dentro de unos 5 000 millones de años y consumirá la Tierra.
✅ Este sistema permite explorar qué restos podrían persistir tras la muerte de estrellas como la nuestra. El límite es clave: los dos posibles supervivientes se infieren del hueco entre los anillos; su presencia sigue siendo una hipótesis.



