🔬 El equipo de la NASA completó en septiembre un cambio de equipos para prolongar el uso de los instrumentos de Voyager 1. La sonda también recuperó el contacto el 20 de octubre, tras 48 horas sin señal. Ambos episodios reflejan el esfuerzo por mantenerla activa en el espacio interestelar.
Los ingenieros sustituyeron tres dispositivos por alternativas de menor consumo. Debían cambiarlos a la vez para ahorrar energía y repartir el calor necesario para que la sonda funcione. Sus generadores convierten el calor del plutonio en electricidad, pero cada Voyager pierde unos 4 vatios de potencia al año. Sin este cambio, Voyager 1 habría necesitado apagar otro instrumento ya en el verano de 2027.
La red de antenas de espacio profundo de la NASA no detectó su señal los días 18 y 19 de octubre. El contacto regresó el día 20, antes de que el equipo enviara órdenes para resolver el problema. Los ingenieros comprobaron que un grupo de propulsores había dejado de funcionar y sus reservas habían entrado en servicio. La sonda tiene programada esa respuesta si sus computadoras detectan algún problema con los propulsores activos.
Voyager 1 está a unos 24 000 millones de kilómetros de la Tierra. El 18 de noviembre alcanzará los 25 890 millones: un día luz de distancia. Entonces, una señal de radio tardará 24 horas en llegar y la respuesta necesitará otras 24 horas para volver. Ese paso no cambiará el entorno de la sonda ni su funcionamiento.
✅ El ahorro permite prolongar el estudio directo del espacio interestelar, que solo las dos Voyager han explorado. El suministro de energía sigue menguando y la causa de la pérdida de señal aún se investiga.



