🔬 Un equipo liderado por Laurenz Thümmler, de ETH Zurich, simuló cómo algunas enanas blancas podrían transformarse en estrellas de neutrones. Los modelos requieren una mezcla concreta de elementos y un aporte de materia dentro de un margen estrecho. Esas condiciones ayudarían a buscar estos sucesos esquivos.
El trabajo emplea simulaciones tridimensionales y está disponible en arXiv (preprint; pendiente de revisión por pares). La ruta estudiada, llamada colapso inducido por acreción, comienza cuando una enana blanca recibe materia de una estrella compañera. Las candidatas contienen oxígeno, neón y magnesio, una mezcla minoritaria entre estos restos estelares. Al ganar masa, podrían colapsar cerca del límite de Chandrasekhar, de unas 1,4 masas solares.
El ritmo al que reciben materia también importa. Si es demasiado lento, las erupciones de nova pueden expulsar buena parte de lo acumulado. Si es demasiado rápido, los vientos o una envoltura que se expande pueden impedir que la estrella alcance las condiciones necesarias. Cuando todo encaja, los núcleos de neón y magnesio capturan electrones: cae la presión que sostiene la estrella y esta colapsa.
Los modelos también sitúan el material más rico en neutrones en latitudes intermedias, lejos del eje de giro esperado por el equipo. Allí chocan flujos impulsados por campos magnéticos con vientos calentados por neutrinos. Esto sugiere que el aspecto del suceso dependería del ángulo desde el que se observe. Los autores predicen un destello ultravioleta y óptico de dos a tres días, quizá acompañado por rayos X y señales de radio más duraderas.
✅ Estas pistas podrían ayudar al Observatorio Vera C. Rubin y otros telescopios a buscar enanas blancas en pleno colapso. Son predicciones de un estudio aún sin revisión por pares, cuyos modelos parten de un campo magnético simple. El equipo todavía debe afinar el brillo previsto y comprobar cómo cambiarían los resultados con campos más complejos.



