🔬 El Centro de Investigación de Vuelo Armstrong de la NASA cumple 80 años el 30 de septiembre. Allí se prueba el X-59 para preparar vuelos supersónicos de bajo ruido sobre comunidades de Estados Unidos. El centro también apoya Artemis y recoge datos sobre incendios y deshielo con aviones científicos.
La historia comenzó el 30 de septiembre de 1946, cuando cinco ingenieros de NACA llegaron al aeródromo militar de Muroc, en California. En menos de dos años, NACA hizo volar el X-1 más rápido que el sonido. Aquel puesto se convirtió en el actual centro Armstrong, en Edwards, que también ha apoyado aterrizajes de transbordadores y vuelos del SR-71.
Para Artemis, el centro emplea un 737 en pruebas de trajes de astronautas y un G-III para recoger datos del escudo térmico de Artemis II. Un F/A-18 también probó el piloto automático del cohete SLS. Estos aviones permiten ensayar equipos y obtener datos para las misiones de regreso a la Luna.
Otros vuelos llevan la mirada hacia la Tierra. Aviones como el ER-2, el C-20A y varios Gulfstream recogen datos sobre incendios forestales, deshielo de glaciares, contaminantes y minerales. Detrás de estas tareas trabajan pilotos, ingenieros, técnicos y equipos de apoyo.
✅ El X-59 busca mostrar que volar más rápido que el sonido no tiene que producir un estampido sónico. Las pruebas siguen en curso: las demostraciones de bajo ruido sobre comunidades estadounidenses todavía están por realizarse.


