🔬 Un estudio publicado en Nature sugiere que virus y bacterias aceleran juntos la muerte de algas marinas. En cultivos de Gephyrocapsa huxleyi, añadir bacterias dejó cuatro veces menos células al séptimo día que usar solo virus. Este efecto podría influir en el destino del carbono oceánico.
El equipo partió de un enigma: floraciones enteras colapsan aunque menos del 30 % de las células muestran una infección viral activa. Para estudiar qué más interviene, recreó comunidades con algas, virus y bacterias aislados de una floración experimental cerca de Bergen, Noruega. Comparó su crecimiento con distintos grupos de microbios presentes.
Las bacterias del género Alteromonas destacaron por acelerar el declive de las algas y crecer más en presencia del virus. Cinco de siete cepas ensayadas mostraron mayor atracción hacia extractos de algas infectadas que hacia extractos de algas sin infectar. El patrón de muerte acelerada apareció en otras tres microalgas, aunque hubo una excepción con uno de los virus ensayados.
El equipo también examinó datos de campañas del Atlántico Norte. En una de ellas, la familia Alteromonadaceae aumentó más de 100 veces su abundancia relativa durante cinco días. El muestreo coincidió con el inicio del colapso de una floración; estos datos complementan los ensayos de laboratorio.
✅ Esta cooperación podría cambiar cuánto carbono se recicla en la superficie y cuánto se hunde hacia aguas profundas. Aún falta precisar los mecanismos celulares y evaluar cómo estas interacciones afectan el final de las otras tres microalgas estudiadas.



