🔬 Un estudio publicado en Nature siguió durante tres décadas a linces ibéricos y milanos negros en Doñana, España. Sus datos vinculan los ataques a polluelos de milano con la sequía y el desplome de conejos por una enfermedad. El patrón sugiere que ambos factores alteran el equilibrio entre depredadores.
El equipo revisó 1 624 nidos entre 1993 y 2023 en un sector de 10 km² del parque. Combinó visitas a nidos, recuentos de presas e imágenes de satélite para medir el agua en las marismas. Desde 2013, una variante de la enfermedad hemorrágica del conejo redujo su población local más del 70 %. Ambos depredadores comparten esa presa.
Entre 1993 y 2012, los linces destruyeron solo el 1 % de los nidos vigilados. Tras el desplome de los conejos, los ataques se dispararon solo en años de sequía. Entonces también escaseaban presas alternativas, como los patos. En los episodios más graves, los linces mataron hasta al 46 % de los polluelos próximos a volar.
Los milanos que perdieron crías por estos ataques tuvieron un éxito reproductor a lo largo de su vida un 27,7 % menor. También fueron cuatro veces más propensos a cambiar de territorio al año siguiente. La menor abundancia de milanos se asoció con más mochuelos, aves insectívoras que estas rapaces cazan.
✅ El estudio sugiere que una enfermedad y la sequía pueden reforzarse y cambiar quién se come a quién. Los datos proceden de un sector de Doñana y apuntan a posibles efectos sobre otras especies. Falta confirmar con experimentos si los linces atacan los nidos para reducir la competencia por comida.



