🔬 Un mapa satelital de alta resolución muestra que los continentes pierden agua dulce más rápido de lo que se creía. El equipo de Mary Michael Forrester O’Neill (Universidad de Maryland y NASA Goddard) calculó que el bombeo de acuíferos en el norte de la India, el sur de Irán y zonas de EE. UU. es, de media, un 45 % más intenso que en estimaciones previas.
El estudio, publicado el 14 de septiembre en PNAS, usa datos de las misiones GRACE y GRACE-FO de la NASA. Estos satélites miden pequeños cambios en cómo se reparte la masa de la Tierra, y el equipo analizó el periodo 2002–2025. Al procesar los datos con más detalle, las ganancias y pérdidas regionales de agua resultaron un 33 % más marcadas que en trabajos anteriores. En conjunto, las pérdidas superan con creces a las ganancias.
Los investigadores hallaron 94 regiones con cambios por encima del ruido de fondo. En 40 de ellas, el motor principal fue el uso humano del agua o del suelo, no el clima. Con métodos geoestadísticos separaron causas humanas (riego, presas) de factores climáticos (lluvia, sequía). En 22 puntos calientes el agua aumentó por agricultura de secano, riego con agua superficial, embalses y deforestación; un ejemplo es el embalse de Boguchany, en Rusia central, llenado en 2012. En los 18 restantes se perdió por riego con agua subterránea y por canales y desvíos. Los casos más graves: el norte de la India, el sur de Irán y el sur de las Grandes Llanuras de EE. UU., graneros que riegan con acuíferos.
Según O’Neill, el uso humano pesa en todos los continentes salvo Australia y la Antártida. «En estas regiones, el ritmo de agotamiento es bastante más grave de lo que sugerían estimaciones anteriores, lo que refuerza la preocupación por la seguridad alimentaria», explica. El hidrólogo Hrishikesh Chandanpurkar (Evergreen Resilience Institute), ajeno al estudio, compara la mejora con corregir la vista borrosa con gafas: «No es un método nuevo, pero es la primera vez que lo aplican a estos puntos calientes regionales».
✅ Saber qué acuífero, embalse o distrito de riego explica cada tendencia permite a los gestores actuar donde importa. El límite: GRACE mide el ritmo de cambio, no el volumen total almacenado, así que no sirve para estimar cuándo se agotará un acuífero. Aun así, bajadas de pocos metros en el nivel freático bastan para secar muchos pozos, y perforar más hondo castiga sobre todo a las comunidades vulnerables. Irán, Arabia Saudí, Siria, Turquía, Irak, Libia y México son zonas a vigilar.

