🔬 Un metaanálisis de 70 experimentos y 32 años de mediciones en 533 parcelas del Parque Nacional Kruger, Sudáfrica, indica que el aumento de CO₂ ha impulsado la biomasa de pastos C4 cuando falta agua. En el campo, la producción anual sobre el suelo aumentó un 28 % durante tres décadas.
El análisis reunió 655 pares de observaciones de 82 especies de pastos C4. Bajo limitación de agua, el CO₂ elevado aumentó la biomasa aérea y la fotosíntesis. Los pastos también perdieron menos agua y mostraron un mejor estado hídrico de sus hojas.
En Kruger, la biomasa medida el primer año tras un incendio aumentó 75,1 g por m² entre 1989 y 2021. Los incrementos relativos fueron mayores en sabanas más secas. Los autores señalan que ni las tendencias de lluvia, ni el aumento de herbívoros, ni una señal de nitrógeno procedente de centrales de carbón explican ese aumento.
Las simulaciones con el Community Land Model sugieren que el efecto podría continuar este siglo, aunque el calentamiento y la menor lluvia reducirían parte de la ganancia. El modelo proyecta aumentos de producción de entre 6 % y 21 % respecto de 2015 para 2100.
✅ El resultado cuestiona la idea de que los pastos C4 no responden al CO₂ creciente y puede afectar al ciclo del carbono y a los incendios en las sabanas. Aun así, el destino de ese carbono es incierto: la biomasa aérea puede pasar a herbívoros o al fuego, y el modelo parece sobreestimar el aumento futuro de biomasa de raíces.



