Dos iniciativas universitarias del Reino Unido exploran cómo ofrecer ciencia útil cuando una crisis exige decisiones rápidas. Oxford probó tres formas de diseñar proyectos. El trabajo conjunto entre investigadores y responsables de decidir generó más interés e ideas útiles. Otra pesquisa señala trabas para pagar a colaboradores externos y sostener carreras científicas.
Desde 2022, la Agile Initiative de Oxford ensayó ayudas de entre 6 y 12 meses. En un modelo, los científicos proponían los temas; en otro, los responsables de decidir planteaban las preguntas. Ambos produjeron pocas ideas eficaces. El tercero reunió a ambos grupos para diseñar y desarrollar los estudios mediante ajustes sucesivos. Este enfoque despertó mayor interés y produjo muchas buenas ideas, según el equipo.
Uno de los 24 proyectos financiados reunió a investigadores, funcionarios, bomberos y organizaciones indígenas. Elaboraron un manual para proteger de los incendios al bosque amazónico tras la grave temporada de 2023–2024. El manual viajó en barco por los principales ríos hasta cientos de equipos locales antes de la siguiente temporada de incendios.
La Co-Production Futures Inquiry, liderada por las universidades de Liverpool, Manchester y Sheffield, estudió las barreras durante dos años. Revisó unas 100 aportaciones de más de 90 organizaciones. Una queja frecuente fue lo difícil que resulta pagar a socios externos. Ambos proyectos también encontraron choques con las carreras académicas: contratos cortos, premios al logro individual y exigencias de publicar artículos revisados por pares. Esa publicación puede tardar más de 12 meses. Para los socios externos, un libro, un discurso o una nueva alianza también pueden ser resultados útiles.
✅ Estas experiencias sugieren que diseñar la investigación con quienes necesitan sus resultados puede ayudar a responder a las crisis. Los informes también destacan que los equipos necesitan margen para experimentar y fallar. El modelo enfrenta límites concretos: ayudas breves y sistemas universitarios que dificultan pagar a quienes trabajan fuera de la academia.


