🔬 Un equipo identifica en un estudio publicado en Nature DRT10, un nuevo sistema de defensa antiviral bacteriana. Usa un ARN no codificante como molde para fabricar ADN repetido. Su mecanismo guarda paralelos con la telomerasa y amplía las estrategias conocidas con las que las bacterias se defienden de los virus.
El equipo combinó imágenes obtenidas por microscopía crioelectrónica con experimentos bioquímicos. Las imágenes revelaron una estructura con dos copias de una enzima, la transcriptasa inversa, unidas a lados opuestos del mismo ARN. Cada copia usa el molde de su lado, pero solo una genera el producto largo de ADN repetido.
El ARN contiene una región que sirve de molde y elementos que marcan sus límites. Ambos son esenciales para añadir repeticiones de ADN. La distancia entre dos estructuras del ARN con forma de tallo y bucle delimita el molde del producto largo. La enzima lo usa una y otra vez para fabricar las series repetidas.
Este proceso guarda paralelos directos con el mecanismo que emplea la telomerasa para añadir repeticiones. Los análisis de parentesco entre enzimas también agrupan la telomerasa con la familia DRT. Junto con estudios previos de DRT2, DRT3 y DRT9, los resultados apuntan a una lógica compartida pese a sus distintas estructuras.
✅ DRT10 amplía el repertorio conocido de defensas antivirales bacterianas basadas en fabricar ADN a partir de ARN. El posible origen común de estas actividades y las de la telomerasa sigue siendo una hipótesis sugerida por los análisis de parentesco.



