El estudio publicado en Nature muestra que ribosomas bacterianos pueden fabricar proteínas codificadas en su propio ARN ribosomal. Los autores unieron una secuencia codificante al ARN 16S y crearon Ribo-M, un ribosoma que traduce esa molécula híbrida tanto en células como in vitro.
La síntesis de proteínas suele depender de encuentros aleatorios entre ribosomas y ARN mensajeros. El equipo creó un ARN mensajero-ribosomal quimérico, llamado mrRNA, que forma una subunidad pequeña. Esta se une a la subunidad grande y produce Ribo-M.
Mutaciones y antibióticos que alteran la subunidad pequeña bloquearon la traducción. Eso indica que Ribo-M lee proteínas codificadas en el mrRNA sobre el que se ensambló. Al usar subunidades unidas, los autores obtuvieron Ribo-TM, que reúne codificación, lectura y síntesis de péptidos en un solo andamio de ARN.
✅ El sistema ofrece una posible plataforma para fabricar proteínas de forma ortogonal y aporta datos para estudiar el origen de la traducción. El trabajo establece que el mecanismo es viable, pero el resumen no cuantifica su rendimiento ni prueba aplicaciones biotecnológicas concretas.
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