🔬 Veinticinco especialistas reunidos en EMBO, en Heidelberg, instan a la Unión Europea a crear una agenda de bioingeniería. Señalan que los 27 países de la UE tienen menos de diez departamentos autónomos, frente a más de 100 tanto en Estados Unidos como en China.
La bioingeniería une matemáticas, computación, ingeniería y biomedicina para resolver problemas médicos. El grupo propone que la UE impulse departamentos propios en universidades líderes, contrate profesorado dedicado y diseñe programas que incluyan ética médica y regulación.
También pide convocatorias y paneles de evaluación exclusivos para bioingeniería. Hoy, las propuestas suelen ser juzgadas por expertos de campos vecinos. Los autores reclaman coinversión público-privada, incentivos fiscales y menos trabas para transferir tecnología, junto con vías regulatorias seguras y ágiles para su uso clínico.
La brecha también aparece en la financiación: en 2023, empresas biotecnológicas europeas captaron 11 500 millones de dólares, frente a unos 57 000 millones en Estados Unidos y 21 000 millones en China. Ninguna universidad de la UE27 entró en el top 30 de ingeniería biomédica de ShanghaiRanking en 2025; 18 eran asiáticas.
✅ El llamamiento pone cifras a una pérdida de capacidad que puede llevar talento e innovaciones fuera de Europa. Es una propuesta de política científica, no un estudio que pruebe que estas medidas cerrarán la brecha: su efecto dependería de cómo se financien y apliquen.



