🔬 La luna nueva de junio de 2026 deja varias noches oscuras para observar planetas y constelaciones tenues. Según Space.com, la fase nueva ocurre el 14 de junio a las 10:54 p. m. EDT (15 de junio, 02:54 GMT), cuando la Luna pasa entre el Sol y la Tierra.
Al atardecer del 14 de junio, mira hacia el horizonte oeste. Venus brillará poco más de 3 grados sobre Júpiter, pocos días después de su conjunción cercana del 9 de junio. A la derecha inferior de Júpiter aparecerá Mercurio, separado por unos 10 grados: más o menos el ancho de un puño con el brazo extendido.
Mercurio ofrece una de sus mejores apariciones del año, justo un día antes de alcanzar su mayor elongación oriental. Aun así, hará falta un horizonte oeste despejado, porque se pondrá menos de dos horas después del Sol. Antes del amanecer, Marte se verá a menos de 10 grados sobre el horizonte este, Saturno brillará más alto entre las estrellas de Piscis y Neptuno quedará algo menos de 10 grados arriba a la derecha del gigante gaseoso; para verlo como un punto azul pequeño se necesita un telescopio de 8 pulgadas y cielo oscuro.
La falta de luz lunar también ayuda a buscar constelaciones tenues. Tras el atardecer de mediados de junio, Antares brillará entre 10 y 20 grados sobre el horizonte sureste, en el corazón de Escorpio. Encima de sus «pinzas» aparece Libra; a su izquierda, Ofiuco, que algunas fuentes consideran la constelación zodiacal número 13 porque el Sol cruza su extremo sur durante dos semanas cada año. Cerca de la medianoche, el núcleo brillante de la Vía Láctea puede verse como un arco que sube desde el horizonte sur hacia el triángulo de verano formado por Vega, Altair y Deneb.
✅ Esta ventana importa porque la luna nueva borra el brillo que suele ocultar objetivos débiles: planetas bajos, constelaciones discretas y la Vía Láctea. El límite es práctico: Mercurio exige un oeste limpio y poco tiempo tras la puesta de Sol; Neptuno no se ve a simple vista y depende de telescopio, cielo oscuro y buenas condiciones locales.



