🔬 Un equipo dirigido por Shadreck Chirikure, de la Universidad de Oxford, halló cerámica china en la ciudad medieval de Gran Zimbabue. Los fragmentos de color verde jade apuntan a vínculos con Asia oriental. El hallazgo ayuda a reconstruir las redes comerciales de este reino africano.
Gran Zimbabue fue la capital de un imperio que surgió hacia el año 1000, en el sureste de la actual Zimbabue. El reino prosperó desde el siglo XI hasta, al menos, el XV. Sus habitantes no dejaron una historia escrita, por lo que los objetos excavados ayudan a reconstruir su pasado.
Las piezas pertenecen al celadón Longquan, un estilo de cerámica fabricado en el este de China desde alrededor del año 950. Su superficie brillante sugiere que fueron cocidas a temperaturas muy altas. El equipo encuentra esta cerámica en distintos puntos del yacimiento, aunque en pequeñas cantidades. Chirikure propone que pudo ser una mercancía exótica muy valorada y utilizada por las élites.
Otros hallazgos amplían ese mapa comercial: objetos de vidrio procedentes del sudeste asiático, India y Oriente Medio llegaron por barco. Los comerciantes cruzaban el océano Índico con los vientos de los monzones. El yacimiento también conserva objetos metálicos procedentes de la actual República Democrática del Congo, a unos 2 000 kilómetros. Sus habitantes obtenían cobre y estaño de la actual Sudáfrica, a más de 500 kilómetros.
✅ Estos objetos ayudan a reconstruir los vínculos del reino africano con regiones lejanas, pese a la falta de una historia escrita. Los fragmentos chinos son escasos y su uso por las élites sigue siendo una hipótesis.



