🔬 La red MAIA, financiada por NASA, registró entre 2022 y 2025 la contaminación por PM2,5 y carbono negro en diez puntos de Addis Abeba. El estudio detectó picos ligados al tráfico de hora punta y a celebraciones con hogueras, y ofrece una base para seguir sus cambios.
Los sensores midieron una concentración media de PM2,5 de 30 microgramos por metro cúbico durante tres años: más de tres veces el estándar anual de salud de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos. El carbono negro alcanzó valores entre cuatro y nueve veces mayores que los observados en las tres áreas metropolitanas estadounidenses que MAIA vigila.
La red también detectó aumentos de carbono negro durante dos grandes festividades con hogueras. Los datos permitieron distinguir partículas procedentes del fuego de las originadas por combustibles fósiles. MAIA combina estos sensores con un futuro observatorio espacial cuya cámara se lanzará no antes de finales de 2027.
✅ Estos registros pueden ayudar a seguir cómo cambia el aire de una ciudad que reúne a casi 6 millones de personas y que podría superar los 10 millones en 2050. El estudio cubre solo Addis Abeba y mide partículas, no resultados de salud; futuros equipos cruzarán los mapas con datos sanitarios para explorar posibles relaciones. ⚕️ No es consejo médico.



