🔬 Un equipo investigador desarrolló anticuerpos GTAC que retiran de la superficie celular receptores acoplados a proteínas G (GPCR). El estudio, publicado en Nature, logró frenar sus señales en modelos de laboratorio con mayor potencia que anticuerpos convencionales. La estrategia apunta a dianas difíciles de bloquear con fármacos.
Los GTAC unen dos blancos: el receptor que se busca eliminar y otro llamado TfR1, que entra con rapidez en la célula. Ese vínculo lleva al receptor hacia los lisosomas, donde se degrada. El equipo siguió este recorrido con imágenes de células vivas y probó la estrategia en siete receptores. También consiguió frenar señales de BILF1, un receptor viral que permanece activo sin necesitar una molécula que lo estimule.
En ensayos celulares, los GTAC retiraron entre el 40 % y el 90 % de varios receptores de la superficie. Frente a RXFP1, una variante superó en más de 200 veces la potencia del anticuerpo antagonista usado como comparador. En células inmunitarias humanas de tipo TH17, el tratamiento contra CCR6 redujo cerca del 90 % del desplazamiento inducido por una señal química. El anticuerpo comparador alcanzó un 55 %.
El equipo también probó un GTAC contra CCR6 en ratones modificados para expresar el receptor humano, con un cuadro parecido a la psoriasis. Durante seis días de tratamiento, el GTAC redujo los signos de enfermedad y el engrosamiento de la epidermis más que el anticuerpo comparador.
✅ Estos resultados sugieren que retirar receptores podría ampliar las opciones para bloquear señales difíciles de frenar. Los ensayos descritos son preclínicos: el modelo de ratón tiene diferencias entre las proteínas humanas y murinas que limitan su alcance. Falta evaluar mejor la eficacia, la seguridad y los efectos a largo plazo de aprovechar TfR1.
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