🔬 Nepal pidió 20 millones de dólares al fondo de la ONU para pérdidas y daños tras la inundación del 26 de agosto, que dejó más de 1 400 muertos y unos 6 000 desaparecidos. Un análisis científico rápido apunta a que el calor muy superior a la media en julio y agosto contribuyó a desestabilizar una zona ya vulnerable.
La riada arrasó aldeas enteras cuando se desplomó un glaciar. Un representante del gobierno nepalí dijo que citará ese estudio en la solicitud. Los 20 millones son el máximo disponible: cubrirían parte de la recuperación inmediata y ayudarían a preparar al país ante futuros episodios climáticos.
El problema es la cola. Nepal se suma a otros 119 países que esperan respuesta. Las solicitudes se admiten desde finales de 2025; la junta del fondo examinó cuatro en su reunión de julio y no resolvió ninguna. La siguiente cita no llega hasta diciembre. Las cuentas tampoco cuadran: lo pedido suma 2 800 millones de dólares frente a los 250 millones disponibles, aunque en marzo lo prometido pasaba de 800 millones.
El fondo nació en 2022, impulsado por el fallecido Saleemul Huq, científico del clima de Bangladesh. No se concibió como ayuda, sino sobre el principio de «quien contamina, paga»: las naciones ricas, responsables del grueso de las emisiones, pagan las consecuencias en las pobres. A diferencia del Fondo Verde para el Clima —que aprueba proyectos en dos años de media, y uno de cada cinco tarda entre tres y cinco—, este debía entregar donaciones rápidas, no préstamos.
Quienes piden ese dinero son, sobre todo, países de África y Asia y pequeños estados insulares donde un hogar ingresa entre 100 y 400 dólares al mes. Sin caja propia, sus gobiernos no pueden retirar escombros, llevar gente a refugios seguros, repartir agua limpia ni reabrir escuelas cuando golpea el desastre.
✅ Tardar seis meses en tramitar una solicitud choca con la razón de ser del fondo: dinero rápido tras una emergencia climática. Varios miembros de la junta reclaman una reunión extraordinaria, y Nature respalda esa vía. Dos límites: el vínculo con el calentamiento se apoya en un análisis rápido cuyo método no se detalla, y el texto es una postura editorial, no un resultado nuevo. Lo que pide Nepal ya está asignado; falta que llegue a tiempo.



