🔬 Un nuevo análisis del telescopio espacial James Webb permitió al equipo de Merle Schrader, del Trinity College Dublin, estudiar el clima de SIMP 0136, una enana marrón a unos 20 años luz. El análisis sugiere que gran parte de sus cambios atmosféricos responde a la temperatura y la estructura vertical de las nubes.
Las enanas marrones ocupan el límite entre planetas y estrellas. Suelen tener más masa que los planetas, pero no sostienen la fusión de hidrógeno propia de las estrellas. Como los astrónomos pueden observarlas de forma directa, sirven para estudiar atmósferas parecidas a las de exoplanetas gigantes.
El equipo examinó pequeños cambios de brillo mientras SIMP 0136 giraba. Para ello, aplicó un análisis de componentes principales que redujo los datos a unos pocos patrones. Así distinguió tres estados meteorológicos recurrentes: las regiones más calientes tenían nubes más finas, mientras las zonas frías mostraban nubes más gruesas y altas.
Estos factores persistieron durante más de doce rotaciones, aunque el aspecto detallado de la atmósfera cambió. El estudio apareció en Astronomy & Astrophysics el 16 de septiembre.
✅ El método ofrece una vía rápida para identificar qué factores moldean una atmósfera antes de ejecutar modelos que exigen más cómputo. Sin embargo, todavía no permite predecir el tiempo del día siguiente y el estudio se centró en una sola enana marrón.



