🔬 La tripulación de la Expedición 75 pasó el viernes un día de baja carga en la Estación Espacial Internacional: estudió cómo afecta la microgravedad al ejercicio y trasladó carga. Observar la Tierra, inventariar equipos y mantener el soporte vital completaron el turno de los siete ocupantes del laboratorio orbital.
Las extracciones de sangre abrieron la jornada. En el módulo Columbus, el ingeniero de vuelo Jack Hathaway (NASA) tomó sus muestras y las centrifugó con ayuda de Sophie Adenot (ESA) antes de guardarlas en un congelador científico. Se analizarán cuando vuelvan a la Tierra, en busca de pistas sobre la estimulación eléctrica muscular como freno a la pérdida de músculo que provoca el espacio.
Hathaway activó después los robots voladores Astrobee y fotografió a estos asistentes cúbicos —del tamaño de una tostadora— mientras maniobraban solos dentro del módulo Kibo. Adenot, por su parte, se ejercitó en el nuevo aparato europeo E4D y rellenó un cuestionario para evaluar si sirve en futuras misiones largas.
La comandante Jessica Meir y el ingeniero de vuelo Anil Menon, ambos de NASA, se turnaron para mover carga dentro y fuera de la nave Cygnus XL de Northrop Grumman, acoplada al puerto del módulo Unity que mira a la Tierra. Meir grabó en vídeo su entrenamiento en el dispositivo resistivo avanzado para la investigación Standard Measures, que documenta la salud y el rendimiento de los astronautas antes, durante y después del vuelo. Menon y Hathaway guardaron además en la esclusa Quest las herramientas de la caminata espacial del 1 de septiembre.
En el segmento ruso, los ingenieros de vuelo Pyotr Dubrov y Anna Kikina instalaron equipo para fotografiar solo islas y volcanes del Índico y el Pacífico. Dubrov probó luego conexiones Bluetooth y USB; Kikina revisó y limpió las zonas de estiba del módulo Zarya. Andrey Fedyaev inventarió portátiles y sus sistemas de energía en el Zvezda, y cerró el día con el mantenimiento de la fontanería orbital en el módulo Nauka.
✅ Perder músculo es uno de los grandes problemas de los vuelos largos, y la estación funciona como banco de pruebas de las contramedidas: aparatos de ejercicio, estímulos eléctricos y seguimiento médico continuo. El límite es claro: aquí no hay resultados todavía. Las muestras siguen congeladas y el E4D apenas acumula opiniones de uso. Habrá que esperar al análisis en tierra para saber si algo de esto sirve.



