🔬 Dos vehículos Mira de la empresa californiana Impulse Space se aproximaron hasta unos 200 metros en órbita baja terrestre. La maniobra, difundida el martes 8 de septiembre, buscaba mostrar la agilidad de estos remolcadores orbitales. Ambas naves se retrataron entre sí con las cámaras que llevan a bordo.
Mira es un vehículo de transferencia orbital: entrega cargas de clientes en puntos precisos alrededor de la Tierra o más allá. Tiene el tamaño de un lavavajillas y transporta hasta 300 kg. Las dos unidades implicadas despegaron en enero de 2025 y en noviembre de 2025, en las misiones que Impulse llama LEO Express 2 y LEO Express 3.
El acercamiento arrancó en febrero, cuando LEO-2 encendió su motor en un impulso largo para acortar distancia. Siguieron encendidos más breves durante la primavera y el verano, hasta alinear ambas órbitas. En julio llegó la serie de pasadas: empezaron a unos 820 metros y terminaron a unos 200. Starfish Space y HEO ayudaron en esa sesión fotográfica orbital.
«Estas maniobras dinámicas y ágiles son la forma de abrir el acceso pleno al espacio después del lanzamiento», declaró Tom Mueller, consejero delegado y fundador de Impulse Space. Es el segundo ejercicio de este tipo de la compañía: a finales del año pasado, LEO-2 se acercó a 1 250 metros de la primera Mira con software de navegación de Starfish.
✅ Maniobrar así abre la puerta a reparar satélites, moverlos de órbita o inspeccionarlos, algo que persiguen varios gobiernos, tanto para cuidar sus naves como para vigilar las ajenas. Conviene medir el entusiasmo: los datos salen de un comunicado de la propia empresa, sin contraste independiente, y acercarse no equivale a capturar ni a acoplarse. La distancia tampoco es una marca: dos naves rusas se situaron a 3 metros una de otra este mismo año.



