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Espacio: dos satélites miden el mar durante El Niño

La NASA y sus socios europeos lanzaron en noviembre el satélite Sentinel-6B, que vuela 30 segundos por detrás de su antecesor, Sentinel-6 Michael Freilich…

2 min de lectura
9 de septiembre de 2026
Espacio: dos satélites miden el mar durante El Niño

🔬 La NASA y sus socios europeos lanzaron en noviembre el satélite Sentinel-6B, que vuela 30 segundos por detrás de su antecesor, Sentinel-6 Michael Freilich. Ambos miden la altura del mar con enorme exactitud durante un El Niño que los oceanógrafos esperan histórico. Desde el 15 de julio, sus datos alimentan modelos que pronostican huracanes.

El Niño calienta el Pacífico más de lo habitual y desordena el clima global. Las aguas más cálidas del planeta suelen quedarse junto al ecuador, en el Pacífico occidental. Durante el fenómeno, los vientos que soplan hacia el oeste se debilitan y el calor se extiende hacia Sudamérica. Ese reparto de calor desplaza los huracanes del Atlántico al Pacífico.

«Este El Niño fue tardío», dijo Josh Willis, científico del proyecto en el Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA. No arrancó hasta mediados de año y ahora alcanza una fuerza parecida a la de 1997 y 2015. «Esperamos que sea grande, y ya está teniendo grandes efectos.»

Cada satélite lleva un altímetro de radar que dispara miles de pulsos por segundo contra crestas y valles de las olas. La altura del mar cambia de un punto a otro y revela cuánto calor guarda el agua, porque el agua caliente se dilata. Eso ayuda a prever con qué rapidez crecerá un huracán. Un segundo instrumento, el GNSS-RO, mide humedad, presión y temperatura de la atmósfera.

Deirdre Byrne, oceanógrafa de la NOAA, dirige uno de los algoritmos clave del país, el Satellite Ocean Heat Content Suite, en marcha desde 2012. Espera sumarle los datos de altura del mar antes de fin de año. «En calidad de datos, las misiones Sentinel-6 no tienen rival», señaló.

✅ Una tormenta tropical puede tardar una semana en volverse huracán, pero se dispara en las 48 horas previas a tocar tierra: esa ventana corta obliga a decidir rápido sobre sacos de arena, órdenes de evacuación o el despliegue de la Guardia Nacional. La serie de medidas se remonta a TOPEX/Poseidon, lanzado en 1992, y Sentinel-6B tomará el relevo como satélite de referencia este año. El límite: los datos nuevos todavía deben abrirse paso en los modelos con los que trabajan los meteorólogos, y eso llevará tiempo.


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