🔬 Cinco ensayos aleatorizados en India, Kenia, Nepal, Filipinas y Uganda muestran que 20 minutos semanales de tutoría por teléfono elevan el aprendizaje de niños de primaria mientras las escuelas están cerradas. El equipo de Noam Angrist (Universidad de Oxford y Youth Impact) siguió a unos 16 900 alumnos de 6 a 11 años. Coste: 11 dólares por niño.
Cuando una epidemia, un conflicto o un desastre climático cierra las aulas, los sistemas educativos se quedan sin plan B. Esos cierres afectan cada año a por lo menos 200 millones de niños y agravan un problema previo: menos de la mitad de los alumnos de primaria en países de ingresos bajos y medios sabe leer un relato sencillo o hacer aritmética básica.
Entre 2021 y 2022, con las escuelas cerradas por la pandemia, las familias se repartieron al azar en tres grupos. Uno recibía lo habitual del sistema educativo de su país. Otro, mensajes de texto semanales con contenido de matemáticas. El tercero sumaba ocho semanas de llamadas de 20 minutos. Los tutores medían el nivel real de cada niño con pruebas breves y ajustaban la lección a ese nivel, no al curso escolar.
Quienes recibieron llamadas más mensajes aprendieron cerca del triple que con una intervención educativa eficaz promedio. Por cada 100 dólares gastados, el programa rinde 3,6 años de escuela de calidad — está entre las diez propuestas más rentables de una revisión del campo. Los mensajes de texto por sí solos funcionaron donde los cierres duraron más, y no de forma consistente en el resto. Cuando las llamadas las hicieron maestros del Estado, las ganancias igualaron a las de instructores de ONG.
✅ Un gobierno puede sostener el aprendizaje con una tecnología que ya está en casi todos los bolsillos y por muy poco dinero. Las llamadas aguantaron mejor que los mensajes en contextos distintos, así que conviene priorizarlas. Límite: los datos vienen de un momento excepcional —escuelas cerradas por la pandemia— y las mayores ganancias llegaron en los últimos ensayos, Uganda y Filipinas, quizá porque los equipos ya habían afinado la entrega. Falta ver si el efecto se sostiene fuera de una emergencia.



