🔬 Datos del rover Curiosity de NASA muestran que cristales individuales de hematita pueden marcar cambios en el clima antiguo de Marte. En 20 muestras de Gale Crater, el tamaño de esos cristales y la ausencia de goethita en capas profundas apuntan a agua subterránea cálida durante hasta 4,7 millones de años.
NASA ya había observado señales de ríos y lagos antiguos que dieron paso a dunas secas. La duda era cuándo ocurrieron los cambios del ambiente. Para acotar esa historia, científicos estudiaron muestras tomadas por Curiosity a distintas alturas de Gale Crater, cuyas paredes guardan capas de épocas más antiguas en las zonas bajas.
El equipo analizó datos del instrumento Chemistry and Mineralogy, CheMin, para un artículo publicado en Science. En las capas altas, los cristales de hematita medían menos de 10 nanómetros y aparecían junto con goethita. En las capas bajas, la goethita faltaba y los cristales eran mayores, hasta 65 nanómetros. Los autores concluyen que, con agua de pH neutro o algo alcalino y más calor, la goethita puede transformarse en hematita.
La clave es que CheMin no solo detecta hematita: mide el tamaño y la forma de sus cristales en roca marciana pulverizada. Según Tanya Peretyazhko, NASA Johnson, esas condiciones cálidas y húmedas pudieron durar en rocas enterradas aunque el clima marciano se enfriara.
✅ Estos datos ayudan a reconstruir cuándo Marte pasó de ambientes húmedos a más fríos y secos, y señalan que algunos acuíferos profundos pudieron ser habitables durante más tiempo. El límite es importante: el estudio analiza 20 muestras de un cráter y habla de habitabilidad potencial, siempre que otros factores esenciales también estuvieran presentes.
Fuente: nasa.gov



